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12 abril 2010

Entrevista a Edgar Valeriano (Teatro Bambú)

Afiche del festival 2010 en http://gtbambu.blogspot.com


El Grupo Teatral Bambú (GTB) celebra este año la XX edición del Festival Internacional de las Artes Escénicas. Comenzará hoy 12 de abril en el Teatro Manuel Bonilla. Aprovechamos la ocasión para hacerle algunas preguntas a Edgar Valeriano, miembro fundador del GTB. Para ver el calendario e información acerca de los artistas y grupos participantes ingrese al blog de Bambú.



¿Está satisfecho Bambú con lo que ha logrado hasta 2010 con este festival o sueña con algo más?

Estamos satisfechos de cumplir 20 años casi con el mismo elenco. Estamos satisfechos de ser una familia, la familia bambusina. Estamos satisfechos de haber realizado 20 ediciones del Festival Bambú. Estamos satisfechos de habernos presentado en los 18 departamentos de nuestro país y representar a Honduras en 12 naciones, pero aquí no terminan nuestros sueños, porque logramos unos y surgen otros. Siempre soñamos con una Honduras mejor, una Honduras más justa, una Honduras con un Sol que nos ilumine a todos. Nuestros sueños nunca acabarán.

¿Cómo ha sido el camino durante los años pasados a esta veinte edición?

Como todos los caminos del arte en Honduras: duro, ¡pero gratificante! El Festival Bambú ya se ha convertido en una tradición en Tegucigalpa, y gran cantidad de amigos dentro y fuera del país están pendientes de su realización. Después de tantas ediciones tenemos el orgullo de decir que los artistas, los organismos internacionales y los cooperantes creen en el Grupo Teatral Bambú, y por eso le apuestan a esta iniciativa privada. Eso nos llena de satisfacción. Quisiéramos decir que hemos tenido en ediciones anteriores el apoyo gubernamental, pero eso fluctúa según cada administración..

¿Cuáles son los principales desafíos para mantener durante dos décadas un festival como Bambú?

Conseguir recursos. El arte no es una actividad lucrativa. Si no tuviéramos subvenciones y patrocinadores el festival no saldría nunca por taquilla o tendríamos que cobrar las entradas a un costo muy alto, aunque dudo que eso lo cubra, e impediría el acceso a la mayor cantidad de público al que van dirigidos los espectáculos. El equipo organizador es otro factor clave. Dentro del GTB contamos con 9 miembros que entregamos todo para que no falte nada. Al comité auxiliar integrado por artistas especializados en distintas áreas se une otro equipo formado por voluntarios universitarios y amantes del arte. Sin estas personas sería imposible sostener el festival, pues hay demasiadas labores que no podríamos realizar sólo los organizadores. Otro desafío es que llegue público a las salas, y además, el público apropiado, no se puede presentar un espectáculo destinado para adultos, a niños, por ejemplo. Otra de las cosas más delicadas es la selección de los grupos y artistas participantes, porque deseamos ofrecer al público espectáculos de calidad.

A partir de la XI edición el festival, antes denominado artístico, cambia a Festival Centroamericano y luego a Festival Internacional de las Artes Escénicas, ¿qué nuevos objetivos y expectativas motivaron este salto a Internacional?

El primer festival surge con el entusiasmo de celebrar nuestro primer aniversario y lo organizamos en el antiguo Paraninfo Universitario, donde presentamos las obras montadas el año anterior y nos acompañaron otros grupos de Tegucigalpa. La experiencia de intercambio con otras agrupaciones nos enriqueció y desarrollamos tres ediciones más en la aún recordada “Peña de Toño”, que casi era nuestra sede. En 1995 realizamos por primera vez el festival a nivel nacional y también por primera vez en el Teatro Nacional Manuel Bonilla.
El siguiente peldaño fue Centroamérica. Con cada edición conquistamos nuevos espacios y aliados en países fuera de la región. Ahora el festival goza de credibilidad y convocatoria extraordinaria y es por eso para esta edición recibimos grupos de norte, centro y sur América, Europa y por primera vez de Asia. Ha sido un proceso difícil y lento, pero gratificante al lograr los objetivos propuestos. Y algo muy importante es que cada festival se convierte en un ensayo general de la próxima edición.

¿Qué tanto cuesta montar un evento de esta clase? Tanto la inversión de fuerza humana como económica.

Es un trabajo arduo. Muchas veces nos hemos cuestionado si realmente vale la pena hacerlo, porque cada año las cosas se dificultan más. Pero cuando nos detenemos a observar el trabajo realizado decimos qué hermoso es lo que hacemos, una labor digna, llena de calidad humana. El trabajo de nosotros los artistas es en función de los demás, y eso es maravilloso. Entonces no importa cuánto tengamos que trabajar e invertir, seguiremos haciendo teatro, seguiremos registrando nuestra historia, seguiremos creyendo que el arte puede salvar a la humanidad.

En la Costa Norte hay grupos como La Fragua y Proyecto Teatral Futuro que, a mi gusto, representan lo mejor de las artes escénicas en esta zona. ¿No sería conveniente que tuvieran un espacio constante en el festival? Por cierto, La Fragua presentó El Montaplatos de Harold Pinter en la edición 2009.

Los de La Fragua son nuestros hermanos mayores con quienes hemos compartido escenario: ellos vienen al Festival Bambú y nosotros vamos a su “Temporada de Expresión Artística”. El año pasado clausuraron el festival con la obra “El Montaplatos”. Para esta edición desafortunadamente no nos pudieron acompañar, pero sí algunos de sus integrantes estarán presenciando los espectáculos.
Proyecto Teatral Futuro también ha sido parte de la historia del Festival Bambú. Su primera participación fue con “El juicio” de Jaime Alberdi. En 1998, por primera y única el festival tuvo dos sedes: Tegucigalpa y San Pedro Sula. En esta última ciudad el festival, que dedicamos al maestro Francisco Saybe, lo organizaron los amigos de Futuro. La última vez que los recibimos fue con “Sara y los Títeres” de Damario Reyes. Ambos grupos son muy representativos en el movimiento teatral hondureño y siempre que coincidamos en tiempo será un placer atenderles en nuestras fronteras capitalinas.

¿Qué hace falta para que instituciones como COMHTE se conviertan en base fundamental para el real desarrollo del teatro en Honduras?

Sobre la Comunidad Hondureña de Teatristas (COMHTE), de la que el Grupo Teatral Bambú es miembro y yo directivo, necesitaríamos otra entrevista para hablar sobre ella. Así que estamos pendientes por el otro espacio que nos brindará.

Con la reducción del presupuesto a la Secretaría de Cultura se debilita la inversión y apoyo a las manifestaciones culturales desde el Estado (entre ellas el teatro), ¿qué estrategias podrían seguir los grupos de teatro para mantenerse en una sociedad donde esta actividad aún es vista con recelo?

Las manifestaciones artísticas y culturales de mi país no se debilitan en ningún momento por la reducción del presupuesto de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes (SCAD), ya que no posee una política cultural establecida y los artistas nunca ven beneficios, porque ese presupuesto se va casi todo en salarios del personal.
Las actividades artísticas más importantes del país son iniciativas independientes. No contamos con festivales organizados por el Estado, no tenemos una compañía nacional de danza o de teatro. Y para no irnos tan largo, para este festival, un evento sin precedentes, tres continentes participando y artistas donando su trabajo a la población hondureña, (porque ninguno de los invitados cobra por presentarse), el Ministro de Cultura no se dignó a recibirnos y de remate nos suspendieron la exoneración que gozábamos por usar el Teatro Nacional Manuel Bonilla y se nos informó que debíamos pagar el 50% de alquiler. No tenemos apoyo del Estado, pero eso no nos debilita. Al contrario, nos fortale y obliga a trabajar más, sin descanso, para demostrar que las artes escénicas son una herramienta poderosa para generar cambios en nuestra sociedad.
Los artistas debemos seguir trabajando comprometidos con nuestro oficio, respetando nuestra profesión, porque siempre el trabajo será nuestro mejor escudo para salir adelante.

¿Qué instituciones apoyan este año el proyecto del Festival?

Tenemos una subvención importante del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), ambas del Reino de España; aparte de dicha subvención, hacen realidad la presencia de el Teatro Micomicón y el Teatre de l’Home Dibuixat. Contamos con patrocinio de la Embajada de Colombia en Honduras, quienes colaboran para que el Teatro Matacandelas de Medellín, uno de los grupos emblemáticos de esa nación, estén en el Festival. La Universidad Nacional Autónoma de Honduras nos patrocina, como lo ha hecho en los pasados dos años, el Concierto al Aire Libre del jueves 15 de abril en el Anfiteatro de Ciudad Universitaria, gracias a nuestra alianza con la Escuela de Artes y su Facultad de Humanidades y Artes. La UNAH además nos facilita el Teatro Padre Trino y del Teatro Francisco Salvador. Por otra parte, se une como patrocinador de la XX edición el Programa Conjunto Creatividad e Identidad Cultural del PNUD. Y no menos valiosa es la contribución del Teatro Renacimiento en Plaza Millenium y el Museo para la Identidad Nacional.
No podemos dejar de mencionar el aporte de empresas privadas como el Hotel MacArthur, Conceptos Litho-Tec y Expresarte.

2 comentarios:

Dennis dijo...

Yo todavía uso la camiseta del Festival Bambú 2004!

DAMARIO dijo...

Usted está ayudando escribir la historia del teatro hondureño, haciendo difusión y apoyando las actividades que se realizan en el país.